Semana del 28 de marzo al 3 de abril

 

Bitácora Reflexiva Digital:

¿Cómo se ve a las y los docentes?

 


No muchas veces estuve segura de algunas decisiones que tomé en mi vida. Haber decidido ser profesora es una elección más bien reciente. Y siendo totalmente honesta, esto era muy lejano hace no más de unos meses.

 La forma de ver a los profesores no es algo de lo que precisamente me he detenido a pensar alguna vez. Reflexionar en ello también es reciente para mí. ¿Qué cómo veía a mis profesores en enseñanza básica? Pues distinto a como los comencé a ver cuando estaba en enseñanza media. Nací y me crie en una familia repleta de estereotipos, así que oír comentarios desprestigiando a quienes decidían ser profesores era común. Nunca le tomé el peso a lo que decían, porque en ese tiempo nunca me detuve a pensar qué era lo quería hacer en esta vida. Los comentarios comenzaron a tener más y más peso a medida que me volvía más y más consciente de mi futuro.

 El cómo ve la sociedad a los y las docentes no debe mirarse en menos, es algo que puede afectar a los pequeños futuros profesores, tal y como me pasó a mí, tal y como pudo haberles pasado a ustedes.

El tópico del profesor y la percepción que se tiene de su rol e identidad es algo que se ha tocado en diversos escritos, tal y como sucede en el manga “Blue Period” de Tsubasa Yamaguchi. Hashida Haruka, un personaje de este cómic, que se encuentra en la imagen adjunta, asiste como ayudante a unas clases de dibujo en la que se relaciona particularmente con una pequeña niña quien es sumamente autoexigente. Era verdaderamente un caso complicado y como era de esperarse de un estudiante universitario,  no supo cómo debía actuar. Quien tomó cartas en el asunto fue la profesora Saeki, pero no sucedió como Haruka pensó que sería. Aprendió de ella algo que quizás se le había olvidado. Los profesores son personas, tan simple como eso. Hashida vio en ella frustración y tristeza, duda y enojo, mostró su naturaleza humana ante lo que pasaba. Él entendió que antes que profesora, era una persona y eso estaba totalmente bien. El estereotipo que tenía instaurado en su cabeza desde quizás una edad muy temprana había desaparecido.

 “El maestro es un ejemplo que no puede salirse de la regla o ser la excepción, puesto que es tomado como el referente del ciudadano ejemplar, que todos deberían ser, pero que nadie quiere ser”  (Olave, 2020). El estigma debe eliminarse, encasillar a los educadores no debe hacerse más. ¿Qué es lo que me espera después de haber leído esa esperanzadora cita? Equivocarse es de humanos y al parecer la sociedad lo ha olvidado. Somos personas sociales con una vida que llevamos viviendo desde que nacemos, con identidades que no recaen en el ámbito de la educación. He oído por ahí que los profesores se terminan ajustando a lo que la sociedad piensa que deben ser, pero mantengo una firme convicción de que aún siguen algunos de pie, luchando arduamente contra los cánones impuestos, esperando algún día cambiar la percepción que se tiene de nosotros mismos y así nos vean por quienes realmente somos. Si todas, todes y todos se volvieran cada vez más conscientes de esto, ¿no creen que mis fantasías sonarían mucho más realistas?

Ya decidí como vivir mi vida. Solo resta hacer lo que pueda en la medida de mis posibilidades.   


Javiera Licuime Moyano/ Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales/ Construcción De La Identidad Profesional Docente/  2022/ Primer Semestre                                                                                                                          

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