Semana del 2 al 8 de mayo
Efecto
Pigmalión
La identidad docente comienza a configurarse mediante la observación de modelos que vimos en nuestro paso por la escuela. Quizás muchos de ustedes, los docentes que ya se encuentran en ejercicio, han replicado un sinfín de creencias heredadas, pautas o patrones que vieron durante su experiencia con sus propios maestros en la escuela y en la universidad. Tal y como entregar las calificaciones en orden decreciente o separar a los alumnos según sus notas obtenidas en los exámenes. Estos esquemas de enseñanza perpetúan las prácticas pedagógicas tradicionales en la escuela, lo que influirá en el éxito o fracaso académico del estudiante.
Las creencias no
requieren de pruebas de ningún tipo, en pocas palabras, estas constituyen
verdades personales derivadas de la experiencia (Solis, 2015). Las creencias
tienen una estrecha relación con las estrategias didácticas que se implementan
en cada sesión e influyen en la calidad de los aprendizajes (Mansilla &
Beltrán, 2013). Desde muy temprano, los docentes se forman creencias sobre sus
alumnos, sobre cómo deben enseñar, cómo deben evaluar, cuál debe ser su rol en
el aula, etc., y estas creencias influyen en la manera en que actúan en clase (Solis,
2015).
El efecto
Pigmalión es un término que se utiliza en psicología para referirse al fenómeno
por el cual las expectativas y las creencias que posee una persona influyen
directamente en las conductas, en el rendimiento y en los resultados de otra,
bien sea de manera positiva, produciendo un alto rendimiento, o por el
contrario afectando de manera negativa sobre el mismo, saliendo así perjudicado
(Castro, 2022). Lo que se puede ejemplificar perfectamente en el ámbito
educativo, en concreto, el cómo influye el comportamiento, vocabulario o
accionar de los docentes en el alumnado. Las expectativas que estos tengan de
los estudiantes, las decisiones que tomen en la sala de clases, la actitud que
dispongan y el rol que decidan cumplir, influirán notablemente en el desempeño
académico de los estudiantes.
Para Ferreyra
(2012), ahondar en las creencias docentes nos permitirá generar procesos de
reflexión sobre nuestra propia práctica pedagógica, nuestra relación con el
cambio y la consiguiente mejora de las mismas. Abrir un espacio en el que se
hable de estas prácticas pedagógicas que se perpetúan con el tiempo, meditar
sobre las creencias heredadas de este modelo tradicional que no tienen sustento
alguno y volvernos conscientes de la repercusión de nuestras expectativas y creencias
sobre el alumnado, harán que como docentes, crezcamos y mejoremos cada día más,
de igual forma, esta relación que se establece entre docente-alumno, se vuelva
una relación armoniosa, en la que se
cree un vínculo en el cual los estudiantes tengan la oportunidad de expresarse
y desenvolverse libremente para el desarrollo de su aprendizaje.
Fuentes:
Solis, C.
(2015). Creencias sobre enseñanza y aprendizaje en docentes universitarios:
Revisión de algunos estudios. Propósitos y Representaciones, 3(2). file:///C:/Users/Usuario1/Downloads/Dialnet-CreenciasSobreEnsenanzaYAprendizajeEnDocentesUnive-5475205.pdf

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