Semana del 27 de junio al 03 de julio

Film

Hemos visto una película en la penúltima y última clase de Construcción de la Identidad Profesional Docente y mentiría si dijera que no se me escaparon algunas lagrimitas al final.

Panel del manga Ao no flag por KAITO.

“La clase de Laurent Cantet, es una película francesa que se creó con escasez de recursos y sin actores”.

¿Cómo que sin actores?, te estarás preguntando. Sí, así es. A mí también me sorprendió, y quizás sea mi parte favorita de todo esto.

Tanto los estudiantes de la clase como el profesor, que es el protagonista, son simples estudiantes y profesor. No son actores, solo participaron en talleres de improvisación durante todo un año escolar. El profesor Richard lo mencionó en medio de la película y me pareció un dato interesantísimo. Estudiantes actuando como estudiantes y un profesor actuando como profesor. François Marin, es su nombre, profesor y autor de la novela en la que se basa la película y que aquí se representa a sí mismo.

La historia se centra en las problemáticas que se presentan en una sala de clases con alumnos de entre 13 y 14 años en un barrio multicultural y marginal. Los estudiantes suelen ser problemáticos, rebeldes y desafiantes ante la figura de autoridad que es el profesor. Él, en un inicio, guardaba su compostura e intentaba, mediante el dialogo, llegar a un acuerdo con ellos, sin embargo, muchas veces lo superaban, llegando incluso a tener graves discusiones verbales con el estudiantado que respondía de igual o peor forma.

Lo que más rescato de la película es lo que mencioné alguna vez en mi primera entrada, mi primera reflexión, en la que cité y vuelvo a citar, al primer autor que leí en esta asignatura: "El maestro es un ejemplo que no puede salirse de la regla o ser la excepción, puesto que es tomado como el referente del ciudadano ejemplar, que todos deberían ser, pero que nadie quiere ser” (Olave, 2020).

Hay una escena de la película en la que un profesor pierde totalmente la paciencia y esperanza con los estudiantes. En medio de su rabia y enojo se desahoga con sus pares en la sala de profesores. Yo, nunca vi a mis profesores llorar. Nunca los vi ultra exaltados o muy enojados. Desde mis ojos, ellos siempre se comportaron correctamente. La figura del profesor era una figura ejemplar, intachable y más racional que emocional.

Tal y como mencioné en dicha reflexión, la percepción que se tiene del rol e identidad del profesor, es algo que se ha tocado en diversos escritos, tal y como sucede en el manga “Blue Period” de Tsubasa Yamaguchi. Cuando Hashida, un estudiante universitario, asiste como ayudante a clases de dibujo en la que conoce a una pequeña niña sumamente autoexigente, un caso realmente serio donde sus padres ejercían gran presión por las expectativas sobre ella. Hashida no supo cómo actuar y quien tomó cartas en el asunto fue la profesora Saeki, pero no sucedió como Hashida pensó que sería. Aprendió de ella algo que quizás se le había olvidado. Los profesores son personas, tan simple como eso. Hashida vio en ella frustración y tristeza, duda y enojo, mostró su naturaleza humana ante lo que pasaba, ya que no podía hacer nada.

Él entendió que antes de ser profesora, era una persona y eso estaba totalmente bien.

Me agrada conocer historias en las cuales se presenta esa cara de ser profesor, también me parece genial que la película haya conectado con una de las primeras cosas que vimos en la asignatura. Ha sido como una especie de paralelismo.

Antes de finalizar esta última reflexión de mi bitácora, me gustaría agregar la siguiente imagen en la cual sale mi personaje favorito de Blue Period, Takahashi Yotasuke, con la siguiente frase: No eres el tipo de persona que antes pensaba que eras.

Panel del manga Blue Period por Tsubasa Yamaguchi

- De mí, para mí (espero se cumpla, quiero volver en unos años más a leer estas páginas).

La frase me recuerda a cuando vimos identidades dinámicas, identidades cambiantes. Me pregunto cómo seré en unos años más, me pregunto si me seguirá gustando lo que escribí cuando lo vuelva a leer. Espero que a la persona que está leyendo le haya gustado y le haya entretenido por lo menos un poco. Dejé una pequeña parte importante de mí entre estos párrafos, así que tiene un gran significado para mí.

P.D.: Me hubiera gustado comenzar con las posdatas desde un inicio, pero como dicen por ahí, mejor tarde que nunca. Disfruté bastante hacer esta bitácora, siempre me ha gustado escribir, aunque no soy grandiosa en ello. Realmente no sé si llegué a una reflexión profunda en mis escritos, espero haberlo cumplido. Solo quiero quedarme con que disfruté hacer esto. Muchas gracias, profesor Richard, por implementar este instrumento de evaluación, sin esta oportunidad quizá nunca hubiera sabido que esto era algo que me gusta hacer.

Fuentes:

http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article=3036

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